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Redacción Sportsfera
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El 0-2 de los Knicks no es una crisis, pero el circo de los anillos avisa

Los primeros campeones vigentes que arrancan 0-2 en 15 años no deben alarmarse, pero una ceremonia de anillos caótica y una derrota ajustada indican que la resaca es real.

Publicado
24 de octubre de 2026
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4 min
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Foto: Daniel Torres Bonatto / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)

¿Se supone que una noche de banderín tiene que sentar tan mal? Días después de izar el banderín de campeón, los New York Knicks han perdido dos veces, y de lo que más se habla ni siquiera es de baloncesto. Es de joyas.

Esto es lo que ha pasado. Los Knicks cayeron 107-103 en Boston el viernes y, como señala Yahoo Sports, son los primeros campeones vigentes que empiezan 0-2 en 15 años. Según las crónicas de los partidos, Jayson Tatum anotó 36 puntos para Boston, mientras que Deuce McBride firmó 20 y Jalen Brunson 19 por los de Nueva York. La primera derrota llegó en el estreno contra Filadelfia, justo después de la ceremonia de anillos.

Fuera de la pista, The Athletic informó de que a los ayudantes del entrenador les entregaron cajas vacías en la ceremonia y de que empleados del MSG recibieron en septiembre un correo que les ofrecía un anillo de campeón gratis y que resultó ser una prueba de phishing. El MSG lo calificó de «error desafortunado» y dijo que va a regalar más de 275 anillos y piezas de joyería por valor de más de 3,7 millones de dólares.

Dos derrotas son ruido, y el calendario lo confirma

Primero, calma. Dos partidos son dos partidos. Uno fue el estreno cargado de emoción; el otro, una derrota a domicilio por cuatro puntos ante unos Celtics con Tatum en racha al final. Un periodista de Barstool Sports lo resumió bien, y lo parafraseamos: es una temporada de 82 partidos que no empieza de verdad hasta marzo. Estamos de acuerdo.

La curiosidad del 0-2 también es menos amenazadora de lo que suena. Es un dato llamativo porque es raro, no porque prediga nada. No vemos pruebas de que el núcleo de los Knicks esté roto, y los 19 puntos de Brunson llegaron con un empujón final en Boston. Apostaríamos por que el balance se normalice.

El fiasco de los anillos es un síntoma, no una causa

No, un correo de phishing no le costó un partido a Nueva York. Pero encaja en un patrón que nos parece importante: las temporadas de título distraen. Cada campeonato trae banquetes, ceremonias, logística y egos sobre quién recibe qué, y la organización parece haber metido la pata con la logística. El entrenador Mike Brown, preguntado antes del partido en Boston, dijo: «No voy a hablar de nada relacionado con los anillos». Es la respuesta correcta y, a nuestro juicio, también demuestra que el tema estaba en el ambiente.

Para ser justos, el problema de las cajas vacías no es exclusivo de los Knicks. The Athletic apuntó que Oklahoma City tuvo retrasos parecidos tras su título de 2025, y los Thunder siguieron adelante. Así que no interpretaríamos la ceremonia como una maldición. La veríamos como un recordatorio de que una franquicia que pone fin a una sequía de 53 años funciona a base de adrenalina, y la adrenalina es un mal sustituto del descanso y la preparación.

Hay además una lección de relaciones públicas. El MSG asegura que el correo era una simulación de phishing tras sufrir un ataque informático y una extorsión a través de las credenciales de un empleado, pero usar el anillo como cebo fue, en nuestra opinión, una torpeza, y la cifra de 3,7 millones de dólares solo salió a la luz tras las críticas. Si regalar anillos de forma generalizada fue siempre el plan, como dijo una fuente de la liga al Post, no podemos verificarlo. La imagen fue mala de todos modos.

La verdadera cuestión es el fondo de plantilla, no la distracción

Aquí es donde sí nos preocuparíamos. Perder por cuatro puntos contra un rival cuya estrella anotó 36 plantea quién más puede generar ataque cuando defienden a Brunson. Las crónicas destacan los 20 puntos de McBride. Está muy bien, pero también puede indicar que los Knicks se apoyaron demasiado en él. Es una opinión basada en dos líneas de estadísticas, no un diagnóstico, pero es lo que hay que vigilar.

Los equipos campeones rara vez pueden repetir con todo intacto. Los rivales llegan con un plan más afinado y los minutos se acumulan tras una larga carrera en playoffs. Si la rotación tras las estrellas es corta, octubre y noviembre probablemente lo mostrarán antes que la primavera.

Nuestro veredicto

No hay que alarmarse, pero tampoco restarle importancia. El 0-2 es sobre todo una historia de calendario y emociones. La saga de los anillos es un desliz organizativo embarazoso pero reparable. La cuestión de fondo es si el equipo de apoyo puede cargar con el peso durante una temporada larga.

Si fuéramos los Knicks, entregaríamos cuanto antes a los ayudantes sus anillos de verdad, dejaríamos de hablar de joyas y trataríamos las dos próximas semanas como una prueba de fondo de plantilla. Si a mediados de noviembre están 2-5, entonces será una tendencia. Hasta entonces, es una resaca, y las resacas pasan.

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