El Como está de moda, pero ganar al Venezia, colista, es la prueba real
El equipo de Fabregas disfruta cazando grandes nombres, pero el cartel de aspirante se gana ante los de abajo. Su propia cautela previa al Venezia dice mucho.
Foto: Fra Casa / Wikimedia Commons (CC0)
¿Es más difícil ganar al Manchester o al equipo que cierra la clasificación? Pregunta a cualquier entrenador y te responderá con un suspiro, porque la respuesta sincera es la segunda. El Como, el proyecto más de moda ahora mismo en el fútbol italiano, afronta hoy a la hora de comer su propia versión de ese examen.
Los hechos son sencillos. El Como recibe al Venezia en el Sinigaglia (12:30, hora local) en la jornada 10. Corriere dello Sport cuenta que busca su cuarta victoria consecutiva, mientras que La Provincia di Como habla de la quinta e incluye en la racha una victoria ante el Manchester. El Venezia es colista en solitario, con una victoria y dos derrotas con Davide Nicola. Kean es baja: tras la rueda de prensa de Fabregas se informó de una parada de unas cinco semanas. Liberali, en cambio, vuelve.
La clave es la cautela, no la confianza
Los equipos que ganan suelen hablar como ganadores. Fabregas hizo lo contrario. Según la cobertura previa al partido, dijo que el Venezia vale mucho más de lo que indica la clasificación y que ha puesto en apuros incluso a los grandes.
Podemos leerlo de dos maneras. La generosa: un entrenador que protege a sus jugadores de la relajación, algo inteligente. La más interesante: puede que Fabregas sepa que la reputación de su equipo se ha construido sobre resultados de alto perfil, y que eso no es lo mismo que dominar semana tras semana. Un aspirante no necesita advertirse a sí mismo sobre el último de la tabla. Simplemente espera ganarle.
Kean es una coartada y el Como no debería usarla
Perder a un delantero titular es un problema real. Pero también regala a todo el mundo una excusa ya preparada, y precisamente por eso el partido de hoy importa. Si el Como gana con Douvikas de referencia, apoyado por Da Cunha, Paz y Baturina, la historia será la profundidad de plantilla. Si tropieza, la historia se escribe sola: un equipo que dependía de un solo hombre.
La prensa local ya se cubre las espaldas. La Provincia di Como describe el encuentro como el más fácil sobre el papel y enseguida lo llama una piel de plátano, además de plantear la cuestión del desgaste con el Lens en el horizonte. Creemos que ese es el verdadero riesgo: no la calidad del Venezia, sino una plantilla que decide en su cabeza que este es el partido para descansar. Rotar es sensato. Tratar tres puntos como algo opcional, no.
El Venezia es malo, no inofensivo
Demos a los visitantes lo que se merecen. Nicola ya ha ganado al Napoli esta temporada y, tras la derrota ante el Inter, dijo que estaba satisfecho con lo que vio y con la rapidez con que mejora el equipo. También afirma que su equipo debe estar más sereno en los últimos metros y más afilado de cara a gol. Ese es el perfil de un equipo que genera ocasiones y las desperdicia, y esos suelen ser los que le roban un punto a un favorito que se deja ir.
Aun así, la diferencia es el quid de la cuestión. El Como llega tras una victoria por 3-1 en Turín ante el Torino, y Gazzetta señala que en sus cuatro enfrentamientos anteriores de Serie A con el Venezia suma una victoria y tres empates. La historia dice que este partido no ha sido nunca un trámite.
Un proyecto de moda también tiene que sumar los tres puntos fáciles
El proyecto del Como es real, y los resultados ante rivales más fuertes así lo sugieren. Pero los proyectos reciben aplausos; los aspirantes suman tres puntos en días como este, con un ataque remendado y el Lens a la vuelta de la esquina. Una victoria no convierte al Como en campeón de nada. Un tropiezo, en cambio, nos diría que la etiqueta de moda va por delante del fútbol. Nos inclinamos por la victoria, probablemente cómoda, y estaremos atentos al tono de Fabregas después: si la cautela desaparece, la duda también.
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