¿Ferrari «favorito» en México? Leclerc acierta al tomárselo a risa
Leclerc restó importancia en Ciudad de México a la etiqueta de favorito, y hace bien: es puro teatro de presión, y la verdadera prueba de Ferrari es convertir los viernes rápidos en domingos.
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¿Quién sale ganando cuando todo el mundo te llama favorito y tú sabes que no lo eres? Tú, desde luego, no. Ferrari debería disfrutar del cumplido lo que tarde en leerlo, porque en la Fórmula 1 una etiqueta así rara vez es un regalo.
La historia es sencilla. De cara al Gran Premio de Ciudad de México, algunos consideran favorita a Ferrari, y Charles Leclerc no se lo cree. Según ESTO, se rio en la sala de prensa del Autódromo y respondió: «¿Quién dice eso?».
El contexto importa. Kimi Antonelli llega a Ciudad de México necesitando solo un noveno puesto o mejor para proclamarse campeón sin depender de sus rivales. El campeonato está prácticamente decidido y la atención se ha desplazado a todo lo que lo rodea. Justo entonces es cuando resulta barato fabricar un relato de «favorito».
La etiqueta es una patata caliente que todos pueden pasar
Piensa en quién gana algo llamando favorita a Ferrari. Mercedes tiene un piloto que se perdió los compromisos con los medios del jueves por enfermedad; Record habla de un virus, y Mercedes dijo que la FIA le permitió saltárselos como precaución. Cualquier equipo en esa situación agradece que el foco apunte a otra parte, y sospechamos que a Red Bull y McLaren tampoco les importaría que un poco más de presión cayera sobre Maranello. No podemos demostrar que nadie lo haga a propósito, y no lo afirmamos. Pero creemos que es la lente adecuada: cuando todos te dan la etiqueta de favorito, pregúntate qué quieren que cargues.
La reacción de Leclerc es la correcta, y no solo por cortesía. La propia web de la Fórmula 1 le cita diciendo que «tenemos que ser perfectos» para vencer a equipos como Mercedes y Red Bull. Ese no es el lenguaje de un favorito. Es, a nuestro juicio, el de un equipo que sabe que tiene una ventana y ningún margen.
El ritmo del viernes es la moneda más barata de la F1
Aquí es donde creemos que está la verdadera historia. Speedweek publica un artículo de Günther Steiner sobre Ferrari y sus rivales en el que recuerda que, en el Gran Premio de Estados Unidos, los pilotos de Ferrari fueron los más rápidos en las tres sesiones de entrenamientos libres: Leclerc en las dos del viernes y Hamilton en la tercera, la del sábado. Sin embargo, la carrera de Austin la ganó Antonelli, su novena victoria de la temporada, y Leclerc terminó segundo, igual que en Singapur, según Motorsport Nextgen.
Léelo otra vez. Los más rápidos en los libres, segundos el domingo, al menos en Austin. Los tiempos de los entrenamientos dicen muy poco sin conocer la carga de combustible y los modos de motor, y no tenemos esos datos. Lo que sí nos dicen los resultados es que Ferrari ha estado cerca, pero no del todo: dos segundos puestos seguidos para Leclerc. Es un lugar respetable. No es el lugar de un favorito.
Así que, si Ferrari domina un viernes en México, espera que el coro de «favorito» suene más fuerte. Nuestro consejo al equipo, y a los lectores: tratadlo como ruido. La carrera del domingo son 71 vueltas, y el número que cuenta es el de la hoja de resultados.
El premio de Ferrari es mayor que el título que ya se fue
Con Antonelli 123 puntos por delante de su compañero George Russell, la lucha que queda es por los puestos de subcampeón. Según la clasificación de Estadio Deportivo, Hamilton sigue a Russell a un punto, Verstappen a seis y Leclerc a nueve. Es un grupo muy apretado, y Ferrari tiene dos pilotos en él. En nuestra opinión, esa es la verdadera apuesta: no un trofeo que prácticamente se ha esfumado, sino demostrar de forma convincente que el equipo ha cerrado la brecha para lo que venga después.
Hay también un lado incómodo. Steiner ha defendido además que Ferrari debe fijar reglas claras de convivencia entre Hamilton y Leclerc. Dos coches rápidos, con el propio Leclerc diciendo que Ferrari tiene que ser perfecta para ganar, son una receta para la fricción, y una etiqueta de «favorito» solo echaría leña al fuego.
Ferrari debería aceptar el cumplido y dejar la presión
Disfruta del cumplido, Ferrari, pero no te lo creas. La risa de Leclerc fue, en nuestra opinión, lo más inteligente que se ha dicho esta semana en el paddock de Ciudad de México, porque rechazó la carga. Si los coches rojos convierten aunque sea uno de esos titulares del viernes en una victoria el domingo, nadie tendrá que llamarlos favoritos. El cronómetro lo hará por ellos. Y si no lo consiguen, preferimos que oigan «otra vez segundos» en los resultados que «favoritos» de boca de un rival.
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